Clásico y moderno: el barrio periférico donde los pioneros de la gastronomía conviven con desembarcos innovadores
En los últimos tiempos, Villa Devoto se puso de moda y se convirtió en un nuevo polo gastronómico, con mucho potencial para seguir creciendo. Varias grandes cadenas incluso abrieron locales en e...
En los últimos tiempos, Villa Devoto se puso de moda y se convirtió en un nuevo polo gastronómico, con mucho potencial para seguir creciendo. Varias grandes cadenas incluso abrieron locales en este barrio periférico de casas bajas, intentando seducir a uno de los consumidores porteños más exigentes, pero no lo lograron.
Aun así, las aperturas no cesan (y los cierres tampoco), de modo tal que en este barrio la renovación de locales es constante y la llegada de inmigrantes gastronómicos sigue en pie.
En esta oportunidad y en ese contexto, tomamos la tradicional Plaza Arenales como punto de encuentro, recorrimos sus alrededores y reseñamos los clásicos de toda la vida junto a los nuevos que han logrado llamar la atención de los vecinos. Una convivencia que vuelve más interesante todavía el efervescente circuito gourmet de Devoto.
BELVEDERE: NUEVA YORK 3700Desde hace más de 20 años, esta rotisería y casa de comida provee platos ricos, caseros y frescos a toda la vecindad: el lugar funcionó primero como una pizzería y ante el pedido de los clientes empezaron a cocinar con las recetas de la familia. Hoy, Osvaldo Ierardi sigue cocinando, y sus hijas Florencia y Giuliana están al mando del legado. Las hermanas modernizaron el local, agregaron más propuestas, e incorporaron cafetería y cosas dulces para disfrutar. Todo es de elaboración propia y preparan la comida a diario. Con más 100 propuestas diferentes entre frías y calientes, su cocina es elogiada por todo el barrio. Desde platos más elaborados como ajíes rellenos, carré de cerdo con panceta y ciruela, arrollado de pollo, matambrito a la pizza hasta variedad de tartas, empanadas, pizzas y ensaladas, también tiene clásicos populares como el vitel toné, pionono relleno, guiso de lenteja. El dato: su cochinillo es sublime, es uno de los mejores de la ciudad y se puede conseguir durante todo el año. La pieza entera de hasta 7 kilos cuenta con una cocción de cuatro a cinco horas y se agota rápido.
LA ANTIGUA: NUEVA YORK 3363El joven Tobías De Tomasso trabajaba para una empresa textil, y con el cierre de la marca y de su desvinculación decidió abrir una pizzería. Así nació La Antigua Devoto (la primera está en Villa Urquiza) y desde hace 10 años, atiende a diario en esta coqueta tienda boutique a cuadras de la Plaza Arenales. Sus pizzas y las canastitas de empañadas son los más pedidos. Con amplia variedad, destacamos la de crema de verdeo al vino blanco, dijón con jamón y cebolla caramelizada, calabresa al queso azul. Los calzones son generosos, el Costa Nostra viene con olivas negras y tomates secos, jamón crudo, muzzarella y parmesano. El detalle: Tobías es el tataranieto de Carlos Lanzavecchia, creador de Armenonville, el cabaret más lujoso de Buenos Aires que quedaba en las esquina de Av. Alvear (hoy Av. Libertador) y Tagle. Y dentro de la pizzería tiene el piano Mendelssohn con más de 100 años que pertenecía a su bisabuela. En perfectas condiciones, clientes y vecinos se acercan y tocan música los fines de semana.
DAIMUS: ASUNCIÓN 3501Exequiel Milbrand, Andrés Álvarez y Flavio Fernández se conocen desde niños, hicieron la primaria y el secundario juntos, y la amistad continuó después de egresar el Cardenal Copello. Juntos abrieron hace 14 años Daimus, un bodegón que rinde homenaje a la cocina española, a una cuadra del excolegio donde estudiaban. Frecuentado por vecinos y comensales que vienen de lejos, los platos son abundantes, los sabores nobles y los precios accesibles. Amplia oferta de tapas en formato ración/media ración, con clásicos como la tortilla española, mix de croquetas, rabas, chipirones a la Andaluza y el pan con jamón crudo y tomate (pan amb tomaquet). Todos los pescados a la plancha vienen acompañados con una guarnición a elección y pueden elegir salsa adicional que van desde un estándar ajo y perejil hasta una crema de langostinos, salsa vasca, romesco, alioli, entre otros. Las cazuelas y arroces son potentes y poderosos, en formato individual o para dos. El rabo de toro estofado al vino tinto y el raxo estilo tasca son muy contundentes. Servicio atento con mozos “como los de antes” que avisan cuando se está pidiendo en exceso. Con salón privado de hasta 14 personas, consultar por los especiales de fin de semana.
TAVLON: PEDRO MORÁN 4150Los memoriosos recuerdan que allí había dos locales y que funcionaban una ferretería y una peluquería; hoy, Tavlon es uno de los reductos más nuevos del barrio. Desde su apertura suma adeptos a su propuesta de platos, platitos, bocados y snacks. Con asesoramiento del cocinero Abdala Ghisays (quien también estuvo en Mecha, otro espacio gastronómico devotense), este bar de vinos es un lugar distendido para ir en pareja o grupo de amigos. Con una ambientación única y un diseño muy aprovechado en cada centímetro del lote, los arquitectos de la constructora MMCV le dieron un toque único de personalidad sumado a las sillas de concepto combinando acero y madera. Los snacks son pequeños pasabocas, los bocados son un poco más grandes y los platitos también son individuales. El tartar de lomo en pan brioche es muy bueno, los mejillones en escabeche servido en lata con pan de centeno muy sabroso, la ricota trufada con uvas asadas, jamón crudo y pistacho es un manjar. Carta de vinos con etiquetas seleccionadas por sommelier y servicio muy atento con cocina a la vista.
GENEROSA PATISSERIE: AV. CHIVILCOY 3672En esa casona antigua, todo es hermoso: la construcción, los salones, los muebles... Graciela Soloaga emigró a Francia en 2002, estudió con grandes referentes de la gastronomía como Alan Ducasse, regresó a la Argentina, dejó su formación contable y se dedicó de pleno a la patisserie. Eligió Devoto porque en la familia ya es la tercera generación de devotenses. Con extremo cuidado y elegancia, en Generosa cada producto refleja el buen gusto: las tazas y los platos son una obra de arte, todas piezas heredadas y aportadas por las abuelas, bisabuelas, suegras y tías de Graciela. Muy buenas madeleines de limón y la cookie de caramel. Lo salado, también: quiches, croque madame, trenzado con jamón crudo, rúcula, palta y el centeno abierto con babaganush, olivas negras, tomate y zucchini.
BAR ALEMÁN: AV. SAN MARTÍN 6066El restaurante se inauguró en 1908 y el propietario actual lo adquirió en 1983. Es uno de los clásicos del barrio, prácticamente no hay vecino que no lo haya visitado o que no sepa de su existencia. Con capacidad para 170 personas en el salón, y 60 cubiertos más en el jardín, este bodegón mantiene la mayoría de las porciones en formato XXL, abundante y con muy buen precio. La milanesa es uno de los más solicitados, al igual que la salchicha alemana con ensalada de papas o con chucrut. Tienen un muy buen goulash de lomo con ñoquis, las frituras del mar son impactantes, al igual la sabrosa y completa paella de la casa. Los jueves son de puchero, individual o para compartir, hay lentejas y guisos. A la hora del postre, pedir la copa helada de la casa.
EL PASTIFICIO DE PABLO: FERNÁNDEZ DE ENCISO 3963Durante más de 60 años, este local fue una ferretería y desde fin del año pasado, la familia Mariani lo transformó en un restaurante de pastas y centro de producción. Con predominancia del color amarillo, el espacio es alegre; su decoración estuvo al mando de Penélope Mariani, nieta y tercera generación de la familia, quien lleva adelante este espacio. Con la pasta como protagonista principal, los tagliatelle de Amalia (con pesto de albahaca, nueces y parmesano), los spaghettis pastrami (con crema de quesos, pastrami, parmesano) y los fagottini de osobuco (pasta rellena de osobuco braseado con reducción de sus jugos), son solo algunos de los platos que seducen a los exigentes comensales. A la hora de elegir un postre, el tiramisú de Marcela es otra de las estrellas de la casa. Lo imperdible: visitar su baño, un espacio ambientado como si fuese una habitación de la presidenta del fans club de Luis Miguel, con fotos y figuritas del cantante mexicano y canciones que suenan a todo ritmo. Una experiencia única, ideal para selfie.
CAFÉ DE LA PLAZA: AV. LINCOLN 3990Inaugurado en 1988 por Margarita Kuringhian junto a sus hijos Sergio y Juan Kirbijikian, es uno de los restaurantes más frecuentados por los vecinos. Nació ofreciendo cafetería y platos simples, luego fue evolucionando con la incorporación de propuestas de cocina más contundentes y exquisiteces de la gastronomía armenia. Hay keppes, suberek, sarma de hojas de parra, albóndigas armenias, hummus de garbanzo, morrones y berenjena.
PANTÓN: HABANA 4101Pantón abrió su segundo local en Villa Devoto con la premisa de conquistar el paladar de los vecinos y lo está logrando. Con concepto de bodegón, ofrece clásicos porteños en porciones grandes aptas para todo paladar. Su nombre rinde tributo al municipio homónimo de la Ribeira Sacra, Galicia, localidad de donde proviene la familia de sus propietarios. De amplias dimensiones, con un entrepiso superior y boxes más privados, la carta es extensa. Pensado para ir en grupos y en familia, la picada Pantón es muy completa: trae longaniza, quesos varios, chorizo colorado, matambre casero, bastoncitos de muzzarella a la milanesa y ensalada rusa. La Tabla Pantón también es una tentación con sus rabas, croquetas y cuadraditos de milanesa de ternera. La pesca a la vasca es uno hit, muy buena la pamplona de pollo rellena y la súper milanga-cachopo porteño que viene con papas fritas, es para tres personas pero comen más. Postres variados que van desde natilla, flan y tortilla de manzanas flambeadas hasta budín de pan.
SLAINTE IRISH PUB: AV. SAN MARTÍN 6066Este pub irlandés es un clásico en Devoto: frecuentado por amantes de la cerveza, la combinación de bebida-comida-música hace vibrar a los visitantes. Con sonidos que van desde el country de Johnny Cash hasta tributos a Elvis, la ambientación del pub también atrapa por su estilo celta e irlandés, con mucha madera y decoración afín. Hay hamburguesas caseras y fingers varios, tragos clásicos, coctelería de autor y gran variedad de cervezas artesanales tiradas. Consultar por las presentaciones de música en vivo.