Con nueva jefa de misión, el FMI vuelve a la Argentina para revisar las cuentas del país
Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará este lunes a la Argentina para comenzar la tercera revisión del programa vigente, una instancia en la que evaluará las cuentas fiscale...
Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará este lunes a la Argentina para comenzar la tercera revisión del programa vigente, una instancia en la que evaluará las cuentas fiscales, la acumulación de reservas y el avance de los compromisos asumidos por el Gobierno. La visita marcará además el debut formal de Joyce Wong como nueva responsable técnica del caso argentino.
La economista portuguesa reemplazó a Bikas Joshi, quien pasó a desempeñarse como jefe de misión para Chile. Aunque ya acompañó a la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, durante su visita a Buenos Aires en julio, esta será la primera revisión encabezada por Wong desde que quedó al frente del expediente del principal deudor del Fondo.
La delegación mantendrá reuniones con funcionarios del Ministerio de Economía y del Banco Central, además de representantes del sector privado y de la sociedad civil. La revisión se iniciará en una semana con un compromiso financiero importante: el viernes 25 vence un pago de capital por 583,3 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), equivalentes a unos US$803 millones, según el cronograma del organismo.
Ese giro no debe confundirse con el desembolso asociado a la revisión del programa. Si las conversaciones concluyen con un acuerdo técnico y luego reciben la aprobación del Directorio Ejecutivo, la Argentina podrá acceder más adelante a 636 millones de DEG, unos US$869 millones.
El trabajo técnico se concentrará en las metas correspondientes a fines de junio. Uno de los puntos más sensibles será el fiscal. El acuerdo estableció para 2026 un objetivo de superávit primario equivalente al 1,4% del PBI. Durante el primer semestre, las cuentas quedaron ligeramente por debajo de la meta intermedia según la metodología del FMI, que no computa algunos ingresos extraordinarios, como los provenientes de privatizaciones.
Estimaciones privadas ubicaron el desvío en unos $600.000 millones. En Economía lo atribuyeron principalmente al traslado de junio a julio del vencimiento del impuesto a las ganancias de personas humanas. Los datos posteriores permitieron recuperar terreno: en los primeros ocho meses, el Sector Público Nacional acumuló un superávit primario cercano al 1,1% del PBI y un resultado financiero positivo equivalente al 0,2%. La discusión incluirá las medidas previstas para alcanzar la meta anual, mientras el proyecto de Presupuesto 2027 proyecta un superávit primario del 1,3% para este año y el próximo.
La otra variable central serán las reservas. El Banco Central compró más de US$14.000 millones en el mercado cambiario durante 2026, aunque ese dato no equivale automáticamente al indicador de reservas internacionales netas utilizado por el Fondo, que también contempla pasivos y otras operaciones de la autoridad monetaria. La misión revisará esa composición y las perspectivas para los próximos meses, después de que el ritmo de compras se redujera durante agosto y septiembre a partir de la menor oferta del agro.
El FMI considera que reforzar las reservas es indispensable para reducir la vulnerabilidad externa y afrontar los fuertes vencimientos de deuda de 2027. También revisará compromisos como la focalización de los subsidios al transporte, la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y las medidas destinadas a sostener el resultado fiscal. El Presupuesto 2027 será parte de esas conversaciones.
La misión llega con señales contrapuestas. Por un lado, la inflación bajó al 1,7% mensual en agosto y las cuentas públicas continúan en terreno positivo, pero la actividad perdió impulso: el PBI cayó 0,6% durante el segundo trimestre frente al primero, con retrocesos del consumo privado y de la inversión.
Wong conoce el caso argentino. Integró el equipo del FMI durante el acuerdo firmado en 2018 y luego fue jefa de misión para Honduras, Yemen y Djibouti. También trabajó como asesora sénior en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Ahora tendrá a su cargo el seguimiento de una exposición cercana a US$58.000 millones, que convierte a la Argentina, por amplio margen, en el mayor deudor del organismo.