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Cortaba un árbol, golpeó un panal y murió picado por avispas chaquetas amarillas

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- Un hombre de 67 años murió en la localidad neuquina de Loncopué tras ser picado por varias avispas chaquetas amarillas. Según se supo, la víctima –identificada como...

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- Un hombre de 67 años murió en la localidad neuquina de Loncopué tras ser picado por varias avispas chaquetas amarillas. Según se supo, la víctima –identificada como Juan Carlos Sandoval– estaba cortando leña con otro hombre cuando golpearon un panal.

Tras ser picado por varias avispas, Sandoval corrió hasta su camioneta para llamar a la línea 107, de Emergencias Médicas, pero falleció antes de que llegara la ayuda. El hombre, que tenía enfermedades crónicas, murió por un shock anafiláctico, según explicaron los médicos, que no consiguieron reanimarlo.

Se trata de una reacción alérgica grave, generalizada y potencialmente mortal que ocurre rápidamente (unos minutos) tras la exposición a un alérgeno. El shock anafiláctico provoca colapso circulatorio (hipotensión), dificultad respiratoria severa y síntomas cutáneos (urticaria, picazón, palidez o enrojecimiento). También puede causar inflamación de garganta o lengua, mareo, pérdida de conocimiento, vómito y dolor abdominal. Tal reacción alérgica requiere inyección inmediata de epinefrina (adrenalina) y atención médica de urgencia.

El comisario Mariano Jara indicó al Diario Río Negro que Sandoval falleció “entre 10 y 15 minutos” después de ser picado por las chaquetas amarillas, que tenían su panal en un álamo.

El intendente de Loncopué, Daniel Soto, envió un mensaje de acompañamiento a la familia Sandoval Almaza y pidió por su eterno descanso: “Que la luz de Juan Carlos ilumine eternamente en el corazón de todos aquellos que lo conocieron”. La localidad se ubica 120 kilómetros al norte de Zapala.

El hombre que acompañaba a Sandoval, de unos 60 años, corrió en otra dirección cuando las avispas comenzaron a salir del panal y resultó ileso.

Particularidades de la especie

Tal como explicaron desde la Administración de Parques Nacionales, la chaqueta amarilla es una avispa que los científicos denominan Vespula germanica. Fue introducida en Chile, en 1974, y hoy se encuentra dispersa en distintos territorios de la región patagónica y del resto del país. Su conducta social hace que viva en comunidad construyendo nidos colectivos (panales), subterráneos (en el suelo) o aéreos (en la vegetación).

Su lugar de origen es Eurasia y norte de África, por lo tanto en América es una especie exótica. Es parecida a una abeja, por lo que es confundida con frecuencia, aunque su coloración es negra con bandas simétricas amarillas que recuerdan su nombre común.

La chaqueta amarilla es una especie muy confiada y es peligrosa. A diferencia de las abejas puede “picar” más de una vez ya que cuando lo hace no pierde el aguijón. También “pican” cuando muerden con sus fuertes mandíbulas. “De vuelo rápido, no se muestran demasiado peligrosas con excepción del otoño, estación en la que la conducta agresiva y predadora aumenta”, advirtieron desde Parques Nacionales.

La picadura de la chaqueta amarilla puede poner en riesgo la vida de personas alérgicas si estas no son atendidas rápida y profesionalmente. “Por su conducta alimentaria: la chaqueta amarilla se define como predador oportunista y carroñero. Establecidas en una región, es común que la población de chaquetas amarillas produzcan consecuencias indeseadas (impacto ambiental) en la apicultura (predan sobre abejas), los frutales, en el ganado, los insectos nativos y las personas que se encuentran al aire libre”, sumaron.

Prevención

En ese sentido, para prevenir picaduras y protegerse, los expertos recomiendan no generar disturbios en panales ni en sus alrededores, particularmente en otoño. “Durante meriendas o almuerzos al aire libre, al servirse comida o llevar bebida a la boca, observar que no haya avispas sobre ellas, dado que no se espantan”, indicaron.

Y agregaron: “Durante actividades diurnas en el exterior de viviendas y edificios, evitar el uso de perfumes y el uso de prendas de colores llamativos. Ante la aparición de avispas mantener la calma: pueden atacar si se sienten agredidas. No realizar movimientos bruscos ni intentar espantarlas o capturarlas mientras vuelan; moverse o desplazarse lentamente. Incluso, si el insecto se posa en el cuerpo, permanecer calmo y quieto”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/cortaba-un-arbol-golpeo-un-panal-y-murio-por-picaduras-de-avispas-chaquetas-amarillas-nid29042026/

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