Generales Escuchar artículo

Eduardo Coudet, del alivio al desahogo después del primer triunfo de River: “Tenemos un equipazo”

En la tarde colmada del Monumental, con 83.000 hinchas que necesitaban volver a festejar, el debut de Thiago Almada y el estreno goleador de Ángel Correa, River tenía muchos motivos para celebrar...

En la tarde colmada del Monumental, con 83.000 hinchas que necesitaban volver a festejar, el debut de Thiago Almada y el estreno goleador de Ángel Correa, River tenía muchos motivos para celebrar. Los jugadores, por volver a ganar; la gente, por reencontrarse con un triunfo; los refuerzos, por empezar a dejar su marca. Pero nadie precisaba esa victoria tanto como Eduardo Coudet.

Es que el técnico de River se jugaba bastante más que tres puntos. Después de la derrota contra Tigre, él mismo se había puesto plazos al afirmar que, si los resultados no se daban, sabía “perfectamente” lo que “tenía que hacer”.

Esa presión y todo lo que había acumulado durante las últimas semanas aparecieron después, cuando volvió a mostrarse frente a los micrófonos. La conferencia empezó tranquila, con el alivio lógico del primer triunfo, pero luego tomó otro tono. Coudet habló del partido y de sus jugadores, contó parte de la angustia que atravesó durante estas semanas, se cruzó con algunos periodistas y terminó descargando varias de los aspectos que había guardado mientras River no ganaba.

“Teníamos la necesidad de ganar, de cortar una racha, de hacerlo en casa, con nuestra gente”, comenzó Coudet, que encontró en el respaldo de sus jugadores una de las principales razones para mantener el optimismo durante el peor momento. “Siento que se tiran de cabeza por mí y por River. Tener esa sensación para cualquiera es importantísimo”, aseguró.

Coudet también repitió una idea que había planteado después de la derrota ante Tigre: en River, sabe, no existe margen para la espera. “Entiendo que solo se puede hablar de tiempos de trabajo cuando ganás; cuando perdés, en un club de esta magnitud, es excusa. Puedo ser directo con cualquier respuesta: sé que si no ganás tenés que poner la cabeza, y la pongo. Que vas a estar cuestionado, y no hay ningún problema”.

Chacho insistió, de todos modos, en que muchos de los problemas que tuvo desde su llegada tuvieron que ver con la renovación del plantel y con no haber podido trabajar durante varias semanas con todos los jugadores. “Puedo asegurar que los jugadores están enfocados 100%. Muchos de ellos vienen de un fútbol diferente. Sacá la cuenta de los refuerzos, cuántos han podido hacer la pretemporada. El ritmo lo tenemos que ir agarrando con los partidos, no nos queda otra. Ya arrancó esto. Esas seis o siete semanas que normalmente tenés para ensamblarte, trabajar y salir al campo con un equipo que entiende todo, nosotros las vamos a tener mientras jugamos”.

La victoria, la primera de River en el Clausura, también le permitió decir algo que en medio de las derrotas podía sonar descolocado. “Ahora que gané puedo volver a decir que estuvimos muy salados, ¿no es cierto?”, lanzó entre risas. Después repasó las lesiones y otros problemas que tuvo el equipo, y hasta mencionó el remate de Hernán López Muñoz en el travesaño como una señal de que esta vez la suerte también estuvo de su lado: “Cuando venís cruzado, está siempre esa sensación sobre la atmósfera. Enfrentamos a un equipo que juega bien y me parece que hicimos un partido inteligente dentro de las posibilidades que tenemos”.

Coudet también se refirió a la jugada del penal sobre Correa, que fue claro, aunque Facundo Tello primero había retrotraído la acción para cobrar una falta anterior. Después de la intervención del VAR, el árbitro cambió su decisión y sancionó la infracción dentro del área. “No quiero opinar más de un montón de cosas. Nosotros tenemos que trabajar y salir a ganar cada partido, y a jugar cada vez mejor. Tenemos un grupo espectacular y le toque a quien le toque podemos poner un equipo muy bueno en cancha. No es tan fácil salir de una racha negativa: hay presiones, nerviosismo, y ya querés ganar. Estos jugadores le van a dar al hincha un buen fútbol, un lindo fútbol”.

También contó que había hablado del tema con Enzo Francescoli y recordó otros vestuarios que conoció durante su carrera como futbolista: “Es difícil que tengas una racha así cuando está todo bien; normalmente, cuando pasa algo así, hay algo que está descarrilado. Hemos vivido mucho en este club, hemos tenido vestuarios de amigos, otros que no nos saludábamos, pero acá hay que ganar”.

En el final, la conferencia cambió de clima. Coudet incluso bromeó con que desde el área de prensa le habían pedido respuestas más cortas, pero terminó aprovechando el momento para sacar parte de todo lo que había acumulado durante las últimas semanas. “Empiezo a hablar y no puedo parar. Yo pago. Si River no gana, voy a pagar con mi trabajo. ¿Los que hablan qué? ¿Dónde están? ¿Quién de ustedes dijo que había un problema interno? ¿Alguno de ustedes? ¿Se anima a jugar con su trabajo, levantar la mano y decir ‘yo sé que hubo un problema interno, si no está me voy, renuncio al trabajo’? ¿No? No hay nadie levantando la mano”.

El entrenador apuntó contra las versiones sobre supuestos problemas dentro del plantel y aseguró que la relación entre jugadores, cuerpo técnico y dirigentes es buena. “En el quilombo, todo quilombo suma. Acá hay que ganar. Y si no, vende no ganar y quilombo. Por eso digo que conozco el club donde estoy y esto toda la vida fue así. Ahora si empezamos a ganar si Dios quiere se va a ver todo más lindo y nos vamos a querer todos, como nos queremos”.

El momento de mayor tensión llegó cuando discutió con el periodista Hernán Santarsiero, quien le marcó que algunas de sus respuestas parecían referirse a la racha de derrotas con cierta “liviandad”. Coudet reaccionó de inmediato. “No lo digo con liviandad, no te equivoques. No le apunto a nadie. ¿Ves que no se puede hablar? Justamente por esto es que hay que venir acá, decir ‘muchachos, ganamos’, e irse. A lo único que apunto es tratar de sacar fantasmas. No lo digo con ninguna liviandad”, se plantó. E insistió “Puse mi cabeza arriba de la mesa el partido pasado. Sé muy bien el lugar donde estoy y sé las consecuencias, y las asumí. Y pongo la cabeza y siempre la voy a poner. Tengo muchos años en el fútbol, entonces no confundas. Porque soy respetuoso, pero no boludo”.

Después de semanas difíciles, Coudet encontró por fin el triunfo que necesitaba. Y también el momento para decir todo lo que llevaba adentro y repetir, una y otra vez, la frase que resume su confianza en este River: “Tenemos un equipazo, y vamos a jugar bien al fútbol”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/eduardo-coudet-del-alivio-al-desahogo-despues-del-primer-triunfo-de-river-tenemos-un-equipazo-nid16082026/

Comentarios
Volver arriba