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El tironeo por la salud de Konstantin Rudnev frena el avance de la causa que investiga a una presunta secta en Bariloche

La causa en la que Konstantin Rudnev, de 59 años, está imputado en San Carlos de Bariloche por presunta trata de personas, reducción a la servidumbre y alteración del estado civil de un menor e...

La causa en la que Konstantin Rudnev, de 59 años, está imputado en San Carlos de Bariloche por presunta trata de personas, reducción a la servidumbre y alteración del estado civil de un menor está empantanada por un desgastante tironeo entre la defensa y la fiscalía en torno a su estado de salud y el impacto de eso en el expediente iniciado en marzo de 2025.

Desde hace al menos siete meses, las novedades del proceso solo están relacionadas con cuestiones médicas para determinar si Rudnev puede aguardar en la cárcel hasta la etapa de juicio oral, acusado de liderar una secta y de haber intentado forzar a una chica rusa a inscribirlo como padre de su hijo recién nacido para que él pudiera acceder a un documento de identidad argentino que le facilitara su movimiento transfronterizo, ya que es buscado por la Justicia de Europa del Este.

La causa tramita bajo el nuevo Código Procesal Penal Federal, que instituyó el sistema acusatorio y adversarial, por lo que cada incidente se dirime en una audiencia oral y se fijan plazos de investigación; en este caso, por la complejidad, se extendió hasta abril de 2027. La fiscalía sostiene que hay mucha prueba producida; solo resta poder acceder a un disco rígido externo de amplia capacidad, cuyo contenido puede ser revelador. Enfrenta un problema: el dispositivo de almacenamiento cuenta con un sistema de encriptación de tipo militar y los acusados se niegan a dar la clave para saber qué datos atesora.

Desde el arresto domiciliario que cumple en la localidad bonaerense de San Vicente –tras pasar por el penal federal de Rawson y obtener un beneficio que fue objeto de sucesivos planteos de revisión (fundamentalmente por el riesgo de entorpecer la investigación y amedrentar a testigos)–, el entorno de Rudnev sostiene un férreo discurso de victimización que atribuye a cuestiones de “política internacional”. Él ya purgó una condena en la Federación Rusa, donde se desempeñó como líder de Ashram Shambala, un clan de carácter místico en el que él decía ser un “enviado de las estrellas” y ofrecía a sus seguidores “sanación espiritual”.

Su esposa, Tamara Rudneva, y sus abogados afirman que él es un “perseguido político” del régimen del presidente ruso Vladimir Putin y cuestionan el proceso judicial argentino al que está sometido desde marzo de 2025, cuando Rudnev y una veintena de allegados fueron detenidos. También afirman que el constante “hostigamiento” judicial y la falta de ponderación de sus afecciones físicas provocaron el acelerado deterioro de su estado de salud.

En la vereda opuesta, la postura de la Sede Fiscal Descentralizada de Bariloche, a cargo del fiscal general Fernando Arrigo, es categórica: el Servicio Penitenciario Federal (SPF) garantizó todas las condiciones de atención médica y a metros del penal de Rawson se encuentra disponible un hospital de alta complejidad con capacidad para atender cualquier contingencia.

Para la acusación pública, los constantes pedidos de atención por parte de médicos particulares y las intervenciones quirúrgicas programadas (como las recientes operaciones secuenciales por varicocele y hernias inguinales) postergaron una y otra vez el regreso de Rudnev a la cárcel y trabaron el avance de la causa hacia el juicio oral.

Una calificada fuente de la pesquisa confió a LA NACION: “Cada vez que la causa llega a un punto donde la Justicia debería determinar que Rudnev vuelva a la cárcel de Rawson, aparece una intervención quirúrgica o algún asunto médico que claramente usan como excusa para retrasar el traslado”.

La controversia sumó un dato institucional que puede ser decisivo con la incorporación de un dictamen del Cuerpo Médico Forense (CMF) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Tras evaluar a Rudnev en su residencia, los peritos oficiales concluyeron que el imputado presenta un deterioro funcional y compromiso cardiorrespiratorio que le impiden permanecer en un pabellón común. No obstante, los médicos de la Corte determinaron de forma tajante que tampoco debe estar en un domicilio particular, por lo que recomendaron su traslado a un centro hospitalario que disponga de estrictas medidas de seguridad.

“Ashram Shambala” y la ruta hacia el Sur

La historia pública de Rudnev se remonta a 1989, en la etapa final de la Unión Soviética, cuando, ya graduado en ingeniería y tras su paso por el Ejército Rojo, fundó en Siberia la secta “Ashram Shambala”.

Bajo la apariencia de una comunidad espiritual, Rudnev adoptó títulos como “gurú Sotidanandana”, “Gran Chamán Shri Dzhnan Avatar Muni” o el “extraterrestre de Sirio”, para después afirmar que un sabio del Tíbet era su maestro.

La organización expandió sus redes en 18 regiones de Rusia. Según acusaciones de la Justicia de ese país, sometió a sus seguidores a condiciones infrahumanas: privación del sueño, dietas extremas que provocaban la pérdida de piezas dentales por escorbuto y la obligación de desprenderse de todos sus bienes y ahorros bajo la promesa de alcanzar una “mayor elevación espiritual”.

En 2013, el Tribunal de Novosibirsk, en Siberia, condenó a Rudnev a 11 años de prisión a cumplir en una colonia de máxima seguridad por abusos sexuales contra sus discípulas, y abuso y distribución de drogas. Tras cumplir su condena, el grupo reestructuró sus operaciones en la clandestinidad y se trasladó a la República de Montenegro.

Acorralado por la inteligencia de ese país y sabiendo que su pasaporte ruso activaba alarmas migratorias por sus antecedentes penales, Rudnev planificó el traslado a América del Sur.

En las intercepciones telefónicas analizadas por la Justicia surge que la banda analizaba destinos con alto poder adquisitivo, entre los que se destacó San Carlos de Bariloche como un punto estratégico para tramitar la ciudadanía argentina y el correspondiente DNI mediante el nacimiento de hijos en suelo nacional, lo que les permitiría migrar posteriormente hacia Brasil gracias al libre tránsito entre países del Mercosur.

“Descubrimos en testimoniales que antes hubo otra chica embarazada que habían captado y al final se terminó ‘bajando’. Y en este caso, dado el nivel de vulnerabilidad de la víctima, uno de los motivos por los cuales aceptó introducirse en esta organización es que no tenía ni alimentación ni calefacción en su casa en Rusia estando embarazada”, explicó a LA NACION un detective que participó de la pesquisa.

Alerta en el Hospital Zonal

A fines de 2024, la organización se instaló en la cordillera montando un centro de yoga y meditación como pantalla comercial. Según la Justicia, para concretar la obtención de la ciudadanía argentina, la banda captó en Rusia a Elena Makarova (registrada como R. T. en las actuaciones judiciales), una joven de 22 años que vivía en la indigencia absoluta en pleno invierno.

Los acusadores la definieron en las audiencias como “la suma de todas las vulnerabilidades”: pese a su mayoría de edad, su cuadro de desnutrición le daba la apariencia física de una niña de 13 o 14 años.

Elena fue trasladada a Bariloche en el último tramo de su embarazo y sometida a una situación de servidumbre y aislamiento, según se explicó. Sin embargo, dijeron las fuentes consultadas por LA NACION, la maniobra naufragó en marzo de 2025 en el Hospital Zonal de Bariloche.

El personal de enfermería, que ya se mantenía en alerta tras un episodio previo con otra paciente extranjera, detectó graves anomalías cuando Elena ingresó para dar a luz. Las mujeres rusas que la escoltaban respondían por ella de forma autoritaria, rechazaban la cesárea recomendada por los médicos y llegaron a consultar si el establecimiento contaba con cirujanos plásticos.

Todo quedó al descubierto en el sector de admisión. Una operadora de la secta presentó la fotocopia del pasaporte de Rudnev exigiendo inscribir al recién nacido bajo esa paternidad para forzar la filiación.

Cuando los administrativos se negaron a ello, por la ausencia física del presunto padre, la mujer intentó adulterar el formulario oficial. Una enfermera lo advirtió, le quitó la partida falsificada, la rompió y la tiró a la basura.

El hospital notificó de inmediato a la Justicia federal; detuvieron a las integrantes de la red cuando regresaron para intentar llevarse a la madre y al bebé.

Días después, el 28 de marzo de 2025, el propio Konstantin Rudnev fue arrestado en el Aeropuerto Internacional de Bariloche cuando intentaba abordar un vuelo a San Pablo. Al verse cercado por los efectivos, extrajo una hoja de afeitar e intentó cortarse el cuello, momento en el que lo redujeron los agentes, quienes además le secuestraron dosis de cocaína en su equipaje.

El misterio de los 10 terabytes

Durante los allanamientos concretados en el marco de la investigación, las fuerzas de seguridad secuestraron un disco rígido de 10 terabytes protegido con un complejo cifrado de tipo militar. Hasta la fecha, ninguno de los imputados aceptó entregar las claves de acceso.

La relevancia de este dispositivo aumentó tras la inspección de la vivienda donde residía Rudnev: en el patio, los peritos hallaron un quincho circular con estanterías dispuestas de forma equidistante e instalaciones eléctricas diseñadas para disimular cámaras de video ocultas. La hipótesis principal de los investigadores apunta a un mecanismo de extorsión mediante filmaciones de clientes de alto poder adquisitivo, emulando la matriz delictiva del caso Epstein.

Al mismo tiempo, los investigadores incautaron el teléfono celular que Elena Makarova utilizaba en su resguardo en Bariloche. Allí encontraron mensajes amenazantes en los que la secta le ordenaba declarar que la decisión de asignar la paternidad a Rudnev era voluntaria.

Durante una prueba pericial para escuchar a la víctima, la profesional designada —una supuesta psicóloga de origen italiano— resultó ser una integrante encubierta de la secta. En pleno acto, la mujer retransmitió el audio en directo a las imputadas rusas. Al escuchar a sus captoras, Elena sufrió una crisis de pánico y la declaración debió ser suspendida, explicaron a LA NACION fuentes judiciales.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/seguridad/el-tironeo-por-la-salud-de-konstantin-rudnev-entorpece-la-causa-por-presunta-trata-de-personas-en-nid02112026/

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