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Israel advierte que la guerra en Líbano “no ha terminado” y podría evacuar otra vez el sur si vuelven los combates

BEIRUT.– Una calma frágil domina el panorama en el Líbano tras la entrada en vigor del alto el fuego de diez días. A pesar del acuerdo que impulsó Estados Unidos, el ministro de Defensa de...

BEIRUT.– Una calma frágil domina el panorama en el Líbano tras la entrada en vigor del alto el fuego de diez días. A pesar del acuerdo que impulsó Estados Unidos, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, aseguró que la operación militar contra Hezbollah no terminó.

Sus palabras cayeron como un balde de agua fría sobre la multitud de desplazados en el Líbano que hoy emprende el camino de retorno hacia las zonas devastadas del sur del país. El funcionario israelí aclaró que las maniobras sobre el terreno permitieron alcanzar objetivos estratégicos, pero remarcó que el conflicto dista de una resolución definitiva.

Katz fue directo al grano: si los combates se reanudan, los civiles libaneses tendrán que enfrentar una nueva evacuación forzosa.

La amenaza de Hezbollah

Bajo una línea similar, se expresó el grupo proiraní libanés Hezbollah, que afirmó este viernes que sus combatientes tienen “el dedo en el gatillo” por si Israel viola la tregua de diez días que entró en vigor durante la noche.

En un comunicado, Hezbollah asegura haber llevado a cabo durante la guerra de 45 días “2.184 operaciones militares” contra Israel y el ejército israelí en territorio libanés.“Los combatientes mantendrán el dedo en el gatillo porque desconfían de la traición del enemigo”, advirtió la milicia.

Las amenazas cruzadas, ponen en jaque la seguridad de las familias que hoy intentan recuperar lo poco que queda de sus vidas entre las ruinas de sus antiguos barrios. En las rutas, el escenario es de un caos total. Se registran filas kilométricas en la dirección sur, especialmente cerca del puente Qasmiyeh.

Este cruce clave sobre el río Litani sufrió daños severos por un ataque aéreo israelí reciente y hoy cuenta con un solo carril habilitado, que los operarios repararon a las apuradas.

Los vehículos, cargados con colchones y maletas, avanzan a paso de hombre bajo un sol que no da tregua, mientras los conductores intercambian gestos de victoria y bendiciones por el regreso.

La destrucción en pueblos como Jibsheet es total. Los residentes que logran entrar a sus barrios encuentran un paisaje de concreto triturado y cables eléctricos que cuelgan de lo que antes fueron hogares.

Cautela y escepticismo

Zainab Fahas, una joven de 23 años, relató que el sentimiento de libertad por el regreso se mezcla con la angustia de ver que el ejército israelí destruyó todo: desde la plaza central hasta el último comercio de la zona.

El escepticismo sobre la paz es la moneda corriente entre quienes caminan sobre los escombros. Ali Wahdan, un paramédico que quedó herido durante la primera semana del conflicto, utiliza hoy muletas para caminar. Para él, Israel no tiene voluntad de detener la violencia y pronosticó que la guerra persistirá. Esta visión coincide con la postura de otros desplazados que ven en la tregua apenas un paréntesis antes de un nuevo estallido.

En el sur de Beirut, el barrio de Haret Hreik muestra las cicatrices de 62 ataques ejecutados en apenas seis semanas. Edificios de varios pisos son ahora montañas de restos. Allí, los simpatizantes de Hezbollah mantienen su lealtad intacta y señalan a Irán como el único actor que estuvo con ellos.

El vicealcalde de la zona, Sadek Slim, advirtió que la tarea de reconstrucción será titánica y que requieren maquinaria especial para remover las toneladas de cemento y hierro que bloquean las calles.

El sistema de salud también sintió el rigor de las últimas horas antes del cese de hostilidades. El hospital Al-Najda al Shaabiya, en Nabatiyeh, recibió una ola de heridos hasta el momento exacto en que empezó a regir el pacto de medianoche.

La directora del centro médico confirmó que los bombardeos fueron feroces el jueves, con casos dramáticos como el de Mahmoud Sahmarani, quien perdió a su padre y a su primo mientras ellos pelaban papas para el almuerzo.

La comunidad internacional observa con cautela este periodo de gracia. El retorno masivo de más de un millón de personas ocurre bajo la sombra de las palabras de Katz. El ministro dejó claro que el ejército israelí mantiene el dedo en el gatillo y que la operación no concluyó.

Así, la esperanza de los libaneses convive con el temor real de que este regreso a casa sea apenas una breve visita antes de una nueva huida hacia lo desconocido.

Agencias AP y AFP

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/israel-advierte-que-la-guerra-en-libano-no-ha-terminado-y-podria-evacuar-otra-vez-el-sur-si-vuelven-nid17042026/

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