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La nueva vida de Rocío Marengo, entre la maternidad, su “impensado” programa de TV y su gran historia de amor

Hace poco más de veinte años que trabaja en los medios, pero esta es la oportunidad que esperó toda la vida. Por eso Rocío Marengo aceptó sin dudar, a pesar de que su bebé tiene apenas cuatro...

Hace poco más de veinte años que trabaja en los medios, pero esta es la oportunidad que esperó toda la vida. Por eso Rocío Marengo aceptó sin dudar, a pesar de que su bebé tiene apenas cuatro meses. Muchas veces, el pequeño Isidro la acompaña a Todo cocinado (elnueve), programa que conduce de lunes a viernes de 17 a 19. Se la ve radiante porque, por fin, siente que todo está equilibrado en su vida. Está enamorada de su pareja, Eduardo Fort, como el primer día, hace más de diez años. Está criando a Isidro y cumpliendo el sueño de la maternidad, que acarició por mucho tiempo. Y además tiene programa de cocina propio en el que aporta algunos tips que aprendió en MasterChef Celebrity y El discípulo del chef en Chile. En diálogo con LA NACION, Marengo habló de este especial momento que atraviesa, contó cómo es Isidro y dio detalles de su historia de amor.

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—¿Cómo se dio Todo cocinado?

—Fue una locura impensada. Creo que, como las mejores cosas, llegan sin buscarlas. Claramente toda la vida soñé con una oportunidad así, por eso no pude decir que no, pero me agarra con el bebé recién nacido. Me llamaron para hacer un reemplazo por tres días y estuve muy relajada porque no estaba buscando nada. Y surgió esta gran oportunidad, que es la mejor y la más grande que he tenido en todos estos años de laburo. Estoy feliz, disfrutando. Salgo al aire y juego, y lo paso tan bien porque nos visitan amigos de toda la vida, el programa fluye y todo es una fiesta. Es un placer, realmente.

—Fuiste mamá primeriza hace muy poquito, ¿tuviste dudas?

—No. Creo que soy una gran negadora de ciertas cosas (risas), porque todo el mundo me dice lo mismo: ¿cómo hacés con un bebé? No sé cómo hago, pero fluye todo re bien. Hay días que lo traigo porque me gusta estar más tiempo con Isidro. Otras veces, pensando en él, lo dejo en casa... Porque estar fuera de casa todo el día, no sé si es lo mejor para él. A mí me encanta porque lo tengo conmigo, pero él tiene su rutina, sus horarios, su camita y está más cómodo. Aparte, yo disfruto mucho de mi trabajo, para mí no es trabajar, sino pasarla bien.

-Es tu vuelta después de mucho tiempo...

-Sí. Pasa que dejé de trabajar por el tema del tratamiento de fertilidad. Sin querer me fui alejando de a poquito. No fue una decisión, sino que el mismo tratamiento hizo que me guardara, que no aceptara ir a un programa o hacer una entrevista. Era el momento para poner esa energía donde tenía que ponerla. Hice algunas participaciones, pero me pinchaba cuando el tratamiento no funcionaba. Necesitaba estar enfocada cien por ciento. Fueron casi cinco años entre la búsqueda, los tratamientos de baja complejidad y después los de alta complejidad. Se fue estirando. Con esta vuelta siento como si nunca me hubiera ido porque conducir mi propio programa era un gran sueño. Todo llega. Me pasa con mi bebé también.

“Era impensado”

—¿Cómo te llevás con la cocina?

—Aprendí mucho en los programas en los que estuve: Masterchef Chile, MasterChef Celebrity Argentina y El discípulo del chef en Chile. De chiquita mi sueño era hacer lo que estoy haciendo... Me acuerdo de que miraba mucho Utilísima satelital y los programas de Patricia Miccio y amaba a Marta Ballina. Me gustaba decorar tortas... Entonces, hay algo que viene desde muy chiquita. Esto era impensado que me iba a llegar.

—Viniste a Buenos Aires con ese sueño y te subiste a los teatros de revistas...

—Sí, así fue. Hice teatro de revista, programas como panelista, de todo y quizá por eso me siento tan cómoda ahora. Creo que esa base fue fundamental para este momento y para sentir que no me están hablando en chino (risas).

—¿Cocinás en tu casa?

—Me gusta lo dulce y tiene su técnica. La pastelería es muy exacta y si te dicen que primero va la harina y después la manteca, es así porque si lo invertís, te queda un mazacote. Cuando puedo, hago algo dulce en casa.

—¿Qué pasó con Eugenia Tobal? Quedó confuso el final de su programa y el inicio del tuyo.

—Estoy tranquila porque no pasó nada. Yo no la conozco. Vine a hacer un reemplazo de un programa que no había visto; ella estaba de viaje, yo vine y la pasé bien. Ese programa que hacía ella terminó y me propusieron hacer otro. Me costó entender que querían que condujera sola. ¿Cómo no voy a aceptar si es todo lo que soñé?

Los primeros pasos

—Contabas que viniste de tu Bahía Blanca natal para trabajar en televisión. ¿Qué recordás de esos tiempos?

—Lo primero que hice fue El precio justo con Fernando Bravo. Después surgieron oportunidades como modelo y trabajé con (Alejandro) Fantino en Mar de fondo. Y en teatro debuté con Sergio Gonal y a la temporada siguiente con Moria y fue espectacular porque es súper canchera, la tiene clarísima, es generosa, la número uno. Fuimos de gira a Chile y me quedé trabajando ahí.

—Y sos una especialista en realities porque estuviste en un montón...

—Es verdad. Hice como 14 realities y le tomé el gustito. Le encontré la vuelta. Me gusta garparle al programa. Me sé adaptar y eso es fundamental. Hay que dormir en el piso, no hay problema... Hay que bailar, bailo. Hay que patinar, patino.

—El único formato que no hiciste fue el de Gran hermano, ¿por qué?

—Hoy eso ya fue. Siendo mamá no es algo viable... Igual que no me lo digan porque me retiento (risas). Me manejo muy bien en los realities. Soy muy de llegar a las finales aunque no gané ninguno.

“Días felices”

—Hablemos de Isidro, ¿cómo son tus días desde su llegada?

-Días felices. Deseaba mucho ser mamá, pero no me imaginaba cómo iba a ser. Y me llevo súper bien. Me fluye muy natural. Isidro se adelantó un mes y estuvo en neonatología durante veinte días. Creo que fue una gran escuela para aprender porque no sé cómo hubiera sido si hubiese nacido a término e iba directo a casa. Una cosa es soñar con ser mamá y otra serlo. Soy muy positiva y eso siempre me ayuda. Lo mismo me pasó con el tratamiento y fue clave para meterle para adelante. Esos días en neo me hicieron muy fuerte y me prepararon para lo que se venía. De todas maneras, Isidro se porta re bien, toma la teta, duerme bien. Es un señorito. Es perfecto. Estoy para tener cuatro más (risas).

—¿Van a tener más hijos?

—No lo descartamos. Lo que genera Isidro en nosotros como familia y como pareja es muy lindo. Todo fluye muy bien. Lo que trajo nuestro hijo a la familia es muy sano. Un amor sano.

—Muchas mamás sufren depresión postparto, ¿cómo es tu caso?

-Siento que me faltó más tiempo de embarazo. Me encantaría estar de vuelta embarazada. De verdad, soy muy positiva y no me pasó nada de eso. Y soy una gran negadora también. Yo bloqueo. Insisto, creo que neo me enseñó mucho, también por ver tantos casos tristes ahí. Quería quedarme en la clínica para estar cerca de mi hijo y cuando me dieron el alta no quería saber nada con irme a casa. Si tenía que hacerme la muerta para seguir internada, no tenía problema. Después entendí que está bueno volver a tu casa para descansar un poco y también pensé que hay otras mamás que necesitan estar ahí. Tuve cesárea y al día siguiente me puse el jean para ir a ver a mi hijo. Entonces una enfermera me dijo: “Estás bárbara, ya te van a dar el alta”. Volví a mi habitación y me puse otra vez el pijama (risas). Le pongo garra a todo.

“Fue un flechazo”

—Hace más de diez años que estás con Eduardo Fort, ¿cómo se inició esta historia de amor que al principio fue secreta?

—Lejos de servirme una relación así, me ponía más presión porque yo estaba en un programa, La tribuna de Guido, en el que su fábrica era auspiciante. Y si se sabía, me iba a quitar mérito. Yo me conseguí todo solita. Entonces, estábamos cómodos. Teníamos una vida normal, conocimos a nuestras respectivas familias. Lo único que, si había una fiesta en el medio, no me acompañaba.

—¿Cómo se conocieron?

—Fue en 2014, en la calle. Estábamos en Las Cañitas, en una esquina, él comiendo con amigos y yo con mis amigas. Edu llevaba una semana de separado. Fue un flechazo y enseguida hubo química. No fue fácil porque tuve que bancarlo en todos los tiempos que lleva presentar una novia, el divorcio y esas cosas.

—¿Qué te decían tus amigas?

—Muchas amigas me decían que estaba perdiendo el tiempo, que no se la iba a jugar porque, claro, estaba recién separado. Tuvimos nuestras idas y vueltas y después todo se fue dando, y hoy no puedo creer mi maravilloso presente familiar. Edu tiene tres hijos y es hermoso verlo otra vez en el rol de papá de un bebé. Siempre supe que iba a ser el papá de mi hijo porque hay algo muy fuerte entre nosotros. Claramente yo quería mi familia y a veces me tomaba mi tiempito para que reaccionara y volvíamos. La última vez le di un ultimátum y ahí se puso las pilas.

—¿La convivencia llegó con la pandemia?

—En pandemia me surgió un proyecto en Chile y aproveché para meterle un poquito más de presión. Y cuando volví me instalé en su casa. Tengo la imagen de llegar con mi batidora, que amo; fue lo primero que llevé para tomar posesión (risas).

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—¿De boda se habla?

-Sí, pero no todavía.

—Primero van a bautizar a Isidro...

—Sí, en diciembre, para el añito. Todavía no hay padrinos porque la cosa está peleada, hay que tomar decisiones.

—¿Proyectos?

—Seguir con Todo cocinado y con el streaming en Murad que es un magazine de salud y bienestar. Se llama Exijo clemencia y va los jueves; nos va muy bien. También acompaño a Edu en sus viajes cuando puedo. Ahora con Todo cocinado es diferente. Íbamos a ir al mundial todos y yo me bajé... Quizá vaya un par de días, pero no más. Siempre me gustó mucho trabajar; soy una mujer independiente y por eso tardé tanto en formar mi familia. Le di mucha prioridad a Rocío mujer y no quería ser mamá y que se ocupara otra persona. Me da mucho orgullo el camino que hice. Hoy estoy en el lugar que me gané.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/la-nueva-vida-de-rocio-marengo-entre-la-maternidad-su-impensado-programa-de-tv-y-su-gran-historia-de-nid25042026/

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