Lucas Constanzo, desarrollador de inteligencia artificial: “Estamos a pocos años de convivir diariamente con robots”
Casi sin darnos cuenta, empieza a instalarse en la conversación pública una temática que, hasta hace apenas unas décadas, pertenecía al ámbito de la ciencia ficción: los robots. En los últi...
Casi sin darnos cuenta, empieza a instalarse en la conversación pública una temática que, hasta hace apenas unas décadas, pertenecía al ámbito de la ciencia ficción: los robots. En los últimos meses, videos de modelos humanoides e incluso cuadrúpedos son noticia, como el prototipo noruego que promete ayudar con las tareas del hogar o el androide que se viralizó recientemente por bailar como Michael Jackson.
Hoy dependen por completo del control humano, ya sea a través dispositivos remotos o por medio de su programación. Sin embargo, la posibilidad de que estas máquinas actúen cada vez con mayor autonomía gracias a la inteligencia artificial es acaso una de las discusiones más relevantes de la actualidad para las compañías tecnológicas, como quedó demostrado en el Web Summit Rio 2026, donde se dieron cita algunas de las multinacionales más importantes del sector.
En diálogo con LA NACION, el líder para América Latina de Nvidia, la empresa más valiosa del planeta, puso esto de relieve. Al ser consultado sobre el futuro de la inteligencia artificial, Marcio Aguiar apuntó sin dudarlo a la “evolución de la IA agéntica, llegando a la IA física, donde los robots humanoides se van a comportar de una manera mucho más humana y podrán interactuar mucho más en el mundo en el que vivimos”.
En la misma línea se manifestó Lucas Constanzo, ingeniero mecatrónico y líder técnico de BotBot, una compañía con sedes en Portugal y Brasil dedicada al desarrollo de “cerebros para robots” (BotBrain). Incorporados a las máquinas a través de pequeños dispositivos, a veces con forma de “mochila”, permiten su navegación en tiempo real y la toma autónoma de decisiones.
En una charla exclusiva con este medio, el experto aseguró que “estamos a pocos años de convivir diariamente con robots” y anticipó cuáles serán las primeras aplicaciones masivas de esta tecnología.
- En tus propias palabras, BotBot está trabajando en “algo en lo que muy pocas empresas están enfocadas”. ¿Qué los hace diferentes?
- Hoy la mayoría de las empresas de robótica están concentradas en perfeccionar el hardware físico o en desarrollar modelos fundacionales que permitan generalizar las capacidades de los robots. Pero aunque el hardware ha avanzado mucho, el desarrollo de una IA física general todavía tiene un largo camino por delante. Nosotros hacemos algo diferente: nos enfocamos por completo en la capa de ejecución. Utilizamos tecnologías y algoritmos ya probados para que las plataformas robóticas más avanzadas puedan resolver problemas reales.
- ¿Trabajan con hardware o el foco está puesto exclusivamente en el “cerebro” que controla a los robots?
- Nuestro principal foco está en la capa de inteligencia. Con BotBrain estamos desarrollando un centro de hardware y software que permite a las empresas administrar y controlar toda su flota de robots desde un único sistema. Además, para ampliar las capacidades de los robots en aplicaciones específicas, desarrollamos sensores y módulos de hardware especializados que se integran directamente con nuestro sistema, como cámaras térmicas, detectores de gases y módulos para entregas.
- ¿Cuál es el costo promedio de esta tecnología y a cuánto podría ascender el precio de un robot con “cerebro” incorporado?
- Trabajamos bajo un modelo de suscripción. Por aproximadamente 1000 dólares mensuales, los clientes reciben la unidad BotBrain y acceso completo a nuestra plataforma web para administrar y controlar la flota de robots. La integración es sencilla: BotBrain funciona como un centro de control plug-and-play que se conecta a los puertos de alimentación y de red del robot. Para aplicaciones muy específicas también desarrollamos proyectos de ingeniería a medida junto con nuestros clientes.
Como nuestra tecnología es independiente de la plataforma robótica utilizada, el costo total del robot puede variar enormemente: desde algunos miles de dólares para equipos simples hasta cientos de miles para máquinas industriales complejas, dependiendo de la tarea, el entorno y los accesorios incorporados.
- Previamente te escuché mencionar varias aplicaciones para esta tecnología, entre ellas los robots de vigilancia. ¿Podés contar más sobre esos casos de uso y dónde ves las mayores oportunidades?
- Los mejores casos para comenzar a utilizar robots son aquellas tareas donde falta mano de obra o donde existen riesgos para la seguridad de las personas. La vigilancia es apenas un ejemplo. También vemos una fuerte demanda en inspección industrial, agricultura y salud. Empresas de todos esos sectores ya nos están contactando para encontrar soluciones. Nuestro objetivo es ofrecer la tecnología que resuelva esos problemas de seguridad y de falta de personal. Creemos que los robots deben estar para ayudar a las personas.
- ¿Cuánto tiempo creés que falta para una persona promedio interactúe con robots impulsados por inteligencia artificial todos los días y cuál será el primer uso masivo?
- Creo que estamos a pocos años de convivir diariamente con robots, aunque no de la manera que la mayoría imagina. Hoy existe un enorme entusiasmo alrededor de los robots humanoides, lo que genera la falsa impresión de que pronto podrán hacer todo lo que hace un ser humano. Esa todavía no es la realidad. Lo más probable es que el mercado adopte primero robots especializados en una única tarea. De hecho, ya estamos viendo ejemplos con los robots autónomos de reparto y con las aspiradoras inteligentes que muchas personas tienen en sus hogares.
- ¿Cuál es el mayor error de percepción que tiene hoy la gente sobre la robótica y la inteligencia artificial?
- Probablemente el mayor error sea creer que estamos muy cerca de alcanzar una verdadera Inteligencia Artificial General (AGI) que, combinada con un cuerpo robótico, pueda reemplazar a los seres humanos en cualquier tarea. Aunque los avances en software y hardware son impresionantes, todavía estamos lejos de lograr esa generalización. Conseguir que un robot pueda adaptarse a una enorme variedad de situaciones impredecibles del mundo real sigue siendo un desafío de ingeniería gigantesco.
- ¿Qué industrias o profesiones serán las primeras en transformarse gracias a esta nueva generación de robots inteligentes?
- Hoy la mayor demanda proviene de industrias con tareas repetitivas o con entornos peligrosos para los trabajadores. Nuestro objetivo es sacar a las personas de esas situaciones de riesgo y trasladarlas hacia funciones más seguras y controladas. En esta nueva generación de automatización el ser humano no desaparece: pasa a desempeñar un rol de mayor valor, administrando la máquina, analizando la información que produce o controlándola de forma remota.
- ¿Estamos cerca de tener robots en todos los hogares o eso sigue siendo ciencia ficción?
- Yo diría que no solo estamos cerca: ya estamos viviendo ese proceso, aunque no de la manera que la mayoría imagina. Todavía falta bastante para tener robots humanoides que laven los platos o doblen la ropa. Pero si uno mira a su alrededor, las casas ya están atravesando una enorme automatización gracias a dispositivos cada vez más inteligentes y máquinas diseñadas para una única función, como las aspiradoras robot. Esa revolución ya comenzó, aunque será gradual. Estas tecnologías se integrarán lentamente a nuestra vida cotidiana hasta volverse tan naturales como hoy lo es Internet.