Más camas, más ingenio: cuchetas estéticas para dormitorios compartidos
Ideales para dormitorios infantiles o de uso intensivo (casas de vacaciones, de fin de semana o de huéspedes), las camas en altura siguen siendo la solución más eficiente para economizar espacio...
Ideales para dormitorios infantiles o de uso intensivo (casas de vacaciones, de fin de semana o de huéspedes), las camas en altura siguen siendo la solución más eficiente para economizar espacio. Lejos de los modelos tradicionales en los que la practicidad sacrificaba estética y confort, hoy las cuchetas son sinónimo de diseño y además de ahorrar espacio suman guardado, optimizan la circulación y aportan identidad.
¿A qué se debe el cambio? Hace un tiempo se las dejó de pensar como muebles aislados y pasaron a ser una parte fundamental del proyecto. Así es que aparecen soluciones en las que se aprovecha la altura, se libera superficie a nivel de piso y multiplican funciones: desde cajones o placares integrados hasta nichos con luz, estanterías o incluso configuraciones en “L” que permiten sumar una tercera cama.
Los materiales juegan un rol central. La madera —en versiones claras, teñidas o combinadas con laca— aporta calidez y resistencia, mientras que el hormigón o las estructuras de obra ofrecen soluciones robustas, de bajo mantenimiento, ideales para uso intensivo. A esto se suman detalles clave: escaleras más cómodas, barandas seguras y buena iluminación individual.
Aprovechar en alturaAprovechando la altura, esta cucheta se despega del piso y libera superficie mientras suma guardado en la base con cajones de buen tamaño. La estructura blanca aligera pero se combina con escalones de madera, más cómodos y cálidos que una escalera tradicional. Una solución compacta que ordena en pocos metros.
Abierta y funcionalLiviana y luminosa, esta cucheta con detalles en madera logra sumar calidez sin recargar. Los nichos incorporados resuelven el apoyo cotidiano y evitan las mesas de luz, mientras que el diseño abierto permite que la luz circule y el espacio respire.
“En la planta alta planificaron cuartos para los tres hijos, cada uno siguiendo sus gustos y las necesidades de la edad; todos tienen sectores de descanso y juego, escritorios, y cómodos espacios de guardado”, explican los arquitectos de MLS Estudio.
Medidas y claves de seguridad¿Qué altura tienen las cuchetas?Altura mínima entre colchón inferior y base superior: 85–100 cmDistancia entre colchón superior y techo: idealmente mínimo 75–90 cmBarandasAltura mínima: 30 cm desde el colchónSiempre firmes y sin espacios ampliosNo hay dos sin tresAquí, la clásica cucheta se replantea en una disposición en “L” que suma una tercera cama sin saturar el ambiente. La mezcla de madera y superficies blancas equilibra solidez y calidez, mientras que los cajones inferiores absorben el guardado. Ideal para compartir sin resignar cierta independencia.
Hicimos solo un cuarto para los chicos, así se amuchan cada vez que venimos de vacaciones. Queríamos fomentar un modo de compartir distinto del de todos los días. Si quieren privacidad, tienen una quinta enorme para desconectarse
Gabriela Berardone, cantante lírica y dueña de casa
En un solo móduloMás que una cama, una pieza integral: la estructura de madera organiza descanso y guardado en un mismo volumen. Estantes abiertos, barrales y apoyos reemplazan al placard tradicional, manteniendo todo a mano, mientras que la cama adicional suma flexibilidad sin complicar la distribución.
“No es una casa de campo si no se pueden invitar amigos. Con el agregado de una litera de pared a pared, se evitó poner dos camas marineras, que tanto espacio toman, y a la vez contar con el lugar de guardado esencial”.
Arq. Leandro Egido Hardoy
Como en un camaroteCuando hay que alojar a muchos, concentrar es la clave. Esta solución tipo camarote reúne cuatro camas en un solo frente, con una estructura de madera continua que aporta unidad visual. La escalera central se comparte y los cajones inferiores resuelven el guardado sin dispersar muebles.
“En el respaldo de cada cama instalamos una luz, pero también un enchufe para los cargadores. Esos pequeños detalles en los que hay que pensar cuando se tiene adolescentes”, dice la madre de tres y anfitriona de decenas en esta casa en Plettenberg Bay que reformó la arquitecta Tessa van Schaik.
Robusto y a medidaPensadas como parte de la arquitectura, estas cuchetas de hormigón priorizan resistencia y bajo mantenimiento. La estructura se completa con barandas metálicas livianas y nichos iluminados que reemplazan veladores, logrando un equilibrio entre estética contundente y funcionalidad práctica.
“En vacaciones, más es más y los cuartos de los chicos son para dormir“, asegura arquitecta Sol Galliano, responsable del proyecto junto con su colega, Lucía Rivolta.
Sobre esas premisas, se previó la mayor cantidad de plazas posibles: dos habitaciones infantiles con seis camas diseñadas de modo tal que no bloquean el espacio.
A cuatro plazasResueltas en una única línea, estas cuchetas diseñadas por el Arq. Eduardo Mazzinghi, del estudio Mazzinghi-Sánchez, se integran al ambiente casi como un revestimiento continuo. La estructura blanca acompaña la pared, la escalera inclinada mejora el acceso y los módulos inferiores mantienen el orden. Un recurso simple que libera el centro del cuarto para otros usos.
A la hora de subirMejor las escaleras inclinadas o con “escalones” (huella de 8–12 cm)Cuidar que estén bien fijadas y que el material no sea resbalozoLa cama de arriba no se recomienda para menores de 6 añosEvitá ubicarlas pegadas a la ventana Con historiaEn esta casa en San Isidro, el material define la escena: la cucheta hecha en madera de demolición despliega vetas, tonos y marcas que suman carácter. La forma es simple, pero el tratamiento la vuelve protagonista, aportando textura y una identidad propia sin perder funcionalidad.