Ucrania celebró 35 años de independencia con una demostración de unidad y respaldo europeo
KIEV.- Bajo un cielo despejado y frente a las cúpulas doradas de la Catedral de Santa Sofía,...
KIEV.- Bajo un cielo despejado y frente a las cúpulas doradas de la Catedral de Santa Sofía, Ucrania conmemoró este lunes los 35 años de su independencia con una ceremonia de respaldo europeo, en medio de una guerra que ya lleva más de cuatro años.
El presidente Volodimir Zelensky llegó a la plaza acompañado por su esposa, Olena, después de una oración interreligiosa por la paz, y recibió a casi una decena de dignatarios europeos. Entre ellos estuvieron el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
“Para Ucrania, la independencia no es una idea abstracta. La defendimos contra todo pronóstico”, escribió el canciller Andrii Sybiha.
Zelensky llevó el mismo mensaje al centro de Kiev y agradeció a los ucranianos que sostienen el esfuerzo de guerra. “Jamás seremos piedrecitas para las botas del zar”, afirmó, con la independencia conquistada en 1991 como telón de fondo.
El mandatario aprovechó el aniversario para reforzar su imagen de comandante en jefe. El intento del exministro de Defensa Mykhailo Fedorov de impulsar elecciones tras su destitución habría perdido fuerza, incluso entre sus partidarios. Una fuente diplomática europea sostuvo que, mientras continúe la guerra, los ucranianos no quieren abrir esa discusión.
La ceremonia expuso el costo humano del conflicto. Zelensky entregó condecoraciones, muchas póstumas, a familiares de soldados muertos.
En las pantallas aparecieron los rostros en blanco y negro de los caídos, varios jóvenes. Luego recibieron honores combatientes heridos; algunos llegaron sin brazos o piernas.
Uno de ellos, Serhii Panfilov, en silla de ruedas, le pidió una foto al presidente y provocó una breve distensión cuando descubrió que había olvidado su celular. Zelensky hizo una señal a un asistente: “Que se haga la selfie”. La plaza rio.
Los líderes europeos reiteraron su apoyo. Burnham comparó la resistencia ucraniana con la de Gran Bretaña frente a Hitler y afirmó que Kiev mantiene viva “la llama de la libertad y la democracia”.
Costa sostuvo que Ucrania ayudó a construir “una nueva Unión Europea verdaderamente geopolítica” y fue tajante: “Nuestro apoyo es incondicional; no somos neutrales”.
Detrás de los festejos pesó el desgaste de la guerra. La embajadora de la Unión Europea, Katarina Mathernová, advirtió que el optimismo de abril y mayo se evaporó y que la moral está muy baja después de un verano marcado por los ataques rusos. Las defensas antiaéreas están al límite y el país ya mira con inquietud hacia otro invierno de frío, cortes de energía y noches en refugios.
El aniversario también sirvió para anunciar mayor apoyo militar. Burnham dijo que Londres permitirá a MBDA compartir información confidencial sobre componentes británicos del misil SCALP, lo que abre el camino para que Francia y Ucrania avancen en su producción en territorio ucraniano. También impulsa una alternativa más barata a los sistemas Patriot, cuyos interceptores escasean.
La jornada cerró con una exhibición de armas y drones producidos en Ucrania. Zelensky mostró sistemas marítimos, terrestres y aéreos desarrollados durante la guerra y presentó al país no solo como receptor de ayuda, sino como un socio capaz de aportar tecnología. “Sabremos cómo agradecer a nuestros amigos; ya no somos el pariente pobre”, dijo.
Pero mientras Kiev celebraba, la guerra siguió su curso con nuevos ataques de largo alcance de ambos lados. Pero en Santa Sofía el mensaje fue otro: 35 años después de la ruptura con Moscú, Ucrania quiso exhibirse como una nación que resiste, honra a sus muertos y busca convencer a Europa de que su propia seguridad también se decide allí.
Agencias ANSA y AP